domingo, 23 de abril de 2017

23.04

Hay algo en ti que no puede dejar de pensarlo, una idea que recorre tu mente y sacude tu cuerpo. Una sacudida que duele pero que a la vez te agrada y que cuando finaliza vuelves a anhelarla. Te acostumbras al vacío. Pero realmente al vacío jamás te acostumbras y ahora ya no buscas sacudidas. La idea crece en tu mente y se propaga como un cáncer. Ahora deseas electricidad y no pararás hasta encontrarla. “Hallaste en mí lo que crees que necesitas, lo que no sabes querida, es que mi electricidad, entre otras cosas, puede quemar y arrasar todo a su paso”. Vacilante notas el corazón en tu garganta y un nudo en el estómago te hace dudar. El azar es caprichoso. Él es paciente y con su sonrisa malévola se torna hacia la salida. Las palabras resuenan en el lugar “bien pues, arrasémoslo todo, al fin y al cabo lo peor que puede suceder es que haya que volver a construir”. Sus carcajadas auguran fuego. Ni el mejor hielo puede resistirse al calor. Y es aquí queridos amigos donde empieza la transformación.
Por ti y para ti. Evapórame para que pueda mojarte como nunca jamás nada lo ha hecho.Gotas que se funden al tocar suelo. Ríos que corren su cauce. Mares que bañan la tierra hasta llegar a los extremos donde, a tu capricho, me convierta en el hielo que un día fui. 
Tu eres la energía que impulsa mis cambios, eres mi ilusión de ser. Asolemos nuestro mundo para que, juntos, podamos volver a levantar algo tan grande que hasta el nihilismo tenga que retractarse.

domingo, 19 de marzo de 2017

Libros eróticos

He leído pocos libros eróticos de BDSM pero innumerables sinopsis y es por eso que me gustaría hacer una reflexión sobre ello. 
Está claro que los libros son ficción, sin embargo, de vez en cuando echo de menos un poco de realismo (al margen de las sesiones propiamente dichas) en lo que a las interrelaciones personales se refiere.
El perfil de la sumisa suele ser una chica joven, físicamente perfecta, inteligente, educada,  que parece fuerte pero es frágil, que normalmente parte de poca o ninguna experiencia en el mundo BDSM pero que, sorprendéntemente de primeras no tiene excesivos límites claros y que, además, en poco tiempo los acaba sobrepasando.
El perfil del Amo normalmente tiene mucha experiencia y es joven, fuerte, esbelto, guapo, educado, adinerado y con un sentido arácnido en cuanto a necesidades, pensamientos y sentimientos de la sumisa se refiere. En unos cuantos de los que he leído en su infancia ha sufrido malos tratos en su ambiente cercano o viene de una familia desestructurada.
El azar suele ser quien les lleva a conocerse, hay una fiesta por el medio, problemas porque uno de los dos no esperaba más que sesiones y sexo pero lucha con sus sentimientos porque crecen de manera desmesurada por la otra persona (cosa inusual en el sujeto) y finalmente sucumben a ser felices y comerse azot... digo perdices.
Me gustaría un libro más común donde mostraran una convivencia 24/7 en casas que no sean mansiones con mazmorras. El BDSM en una casa donde haya que cocinar, poner la colada, limpiar, esas cosas que suele hacer la gente de clase media en casa.
Actualmente estoy leyendo un libro llamado “Sí, mi Señor” que me está gustando bastante (sí, me atrevo a escribir sin haberlo terminado) y del cual tengo que hacer alabanza en algo y es que por fin la protagonista en la que se fija el apuesto Amo no es una barbie, es una chica físicamente normal, sí, extremadamente inteligente, pero por algo se empieza... 

Un día cualquiera

Estamos en la habitación. Hace calor por lo que sólo llevo la ropa interior, una camiseta y el pelo recogido. Me pone el collar con la correa. Tira de mis bragas y anuda las cuatro cintas a los dos tobillos y las dos muñecas. Recibo la orden clara de tumbarme en la cama mirando hacia arriba. Me ata las manos a los pies quedando con las piernas abiertas. Se posiciona en mi cabeza quedando su escroto en mi boca. Mete algo en mi vagina y después en mi ano, volvemos al jengibre. Siento excitación. Sé lo que debo hacer y pongo mucho esmero en hacerlo bien, después de lo del lavavajillas no puedo permitirme ponerme caprichosa así que lamo con ahínco todo lo que se me ofrece. Tras un largo rato retira las cintas y me ordena ponerme a cuatro patas. Noto los azotes con el cepillo, esta vez más fuerte que otras veces, se va enrojeciendo mi piel, escuece, pica y coge volumen. Ahora el flogger, no me gusta mucho porque no controla demasiado a dónde van los azotes pero esta vez lo agradezco, si fuesen en el mismo lugar donde han caído los demás azotes tendría un problema. Cuando termina tira de la correa haciendo que baje de la cama a cuatro patas y me indica recoger con la boca las bragas del suelo. Obedezco. Tira de la correa con un gesto que indica que suba a la cama a cuatro patas. Entra en mí, estoy excitada, me encanta, quiero correrme y lo pido como sé que debo hacerlo. No sé que me sucede pero a pesar de la orden de que termine no lo consigo. Pone todas las bragas dentro de mi boca un tanto enfadado mientras me reprocha no haberle obedecido. Ahora estoy a cuatro patas y empieza a darme fuerte. No sé si siento más dolor o placer. Gimo. Vuelvo a suplicar que me deje correrme pero la respuesta es “No”. Me cuesta, intento pensar en otras cosas pero no puedo. Consigo controlarme. Al rato me ordena que me corra y termino. Las contracciones del orgasmo hacen que el jengibre me escueza más. Termina mi Amo. Me encanta oírlo terminar. A veces con tan sólo rozarle el pecho puedo sentir su corazón latiendo desbocado. Vamos a la bañera donde casi siempre termina nuestro ritual. Me besa, siempre me besa al final. Hasta ahora me ha parecido siempre una cosa rutinaria, como que me lo merecía, pero ahora escribiéndolo me parece algo de agradecer. A ud, mi Amo, agradezco su cariño infinitamente.

sábado, 11 de marzo de 2017

Estúpido lavavajillas

Terminamos de cenar, hay que poner el lavavajillas. Como de costumbre lo pone Sion porque no sé cómo funciona, gira la cabeza y mira hacia la mesa malhumorado. Me ordena que vaya hacia allí y me señala el cesto de los cubiertos. Lo miro con cara de desconcierto.

- ¿Qué te dije que pasaría la próxima vez que no pusieras bien los cubiertos?
- No lo recuerdo Amo.
- Te dije que te castigaría. ¿Verdad?
- Sí, Amo.

Me coge del brazo y me dirige a la mesa, pone su mano en la espalda reclinándome sobre ella, me me baja las bragas hasta las rodillas y me ordena que separe las piernas. Lo oigo alejarse y subir por las escaleras. Pasa un rato, quizá poco pero se me hace muy largo. No sé que hará. Me pregunto cómo va a castigarme. No es para tanto, tampoco se ha caído ningún cubierto abajo, podría haber sido peor. Lo escucho bajar las escaleras, me abre las nalgas me pone lubricante y vuelve a la cocina. Al regresar me pone el plug, por su brusquedad se nota que está enfadado. Me escuece, debe haberle puesto jengibre. Una vez me lo ha metido entero me lleva frente al lavavajillas y tira de mi cintura haciendo que mi culo quede más expuesto. Noto mi culo ardiendo tras unos azotes con el cepillo grande de madera.

- Ponlo como corresponde.

Me apresuro a cambiar las cosas de lugar y meter las pocas que quedaban mientras recibo otros azotes. No respondo. Es una de las primeras reprimendas que recibo y me siento algo desconcertada dado que es algo que ni recordaba que no debía hacer. Por otro lado me siento algo abochornada porque el recibir un castigo no es algo que me suela suceder. Quizá en el fondo me humille, quizá me sienta como que he fallado, quizá un poco de ambas. Termino la tarea y Sión me ordena que le mire. Me giro hacia él e intento mirarle a los ojos, aunque me es complicado, sin querer la mirada se me va hacia el suelo.

- Bien, espero que hayas aprendido. La próxima vez no seré tan bueno.

Me quedo callada, cuando me siento avergonzada me cuesta hablar.

- ¿Qué tienes que decir?
- No lo volveré a hacer Amo.
- Espero que no se repita.

Me da otro azote y me dice que no lo olvide, después me da un beso y me ordena subir a quitarme el plug.  

lunes, 20 de febrero de 2017

Raíces

El jengibre es una raíz originaria de Asia que se utilizaba con fines medicinales y culinarios hace más de 5000 años. Se le atribuyen propiedades como analgésico, antihemético, antiinflamatorio, expectorante, afrodisíaco, etc. En la época victoriana se empezó a utilizar en las escuelas como castigo adicional para los niños ya que así no podían hacer fuerza con los glúteos al recibir azotes y también se utilizó en desfiles equinos para que el caballo mantuviese la cola en alto. Afortunadamente, esto ya no se realiza.

La raíz o “mano” de jengibre se empezó a utilizar con fines estimulantes y/o eróticos en el BDSM con una práctica conocida como figging y consiste en quitarle la piel a un “dedo” de la raíz que sea bastante ancha y suficientemente larga como para poder darle la forma que deseemos según la zona erógena donde la vayamos a utilizar (genitales, ano, boca). A continuación se moja con agua fría para retirar los restos sobrantes y ya se puede empezar.

Clarificar que, como en todo, hay que tener ciertas precauciones como no dejar aristas que puedan lesionar la piel, no tocarse los ojos tras haber manipulado el jengibre si no se han lavado las manos antes, toda raíz con mal aspecto hay que desecharla, no aplicar lubricantes ni cremas porque eliminaríamos los efectos deseados y, por supuesto, si no se sabe si se es alérgico o no empezar con periodos cortos de exposición.

Hay tres artículos interesantes que he tenido el gusto de poder leer y a los que quería hacer mención porque considero que contribuyen a hacer esta práctica un poco diferente. En el primero lo utilizaban junto al caning con el mismo fin con el que se utilizaba en la época victoriana anteriormente descrita. En el segundo creaban supositorios con zumo de jengibre para poder utilizarlos también fuera de casa y prolongar su efecto. Y en el tercero explican que metiendo el jengibre en una bolsa bien sellada y dejándolo unos días en la nevera hasta que le salga un poco de moho (ojo, no es sinónimo de que se pudra) se aumentan sus propiedades y efectos.

Resultado de imagen de figging

Mi experiencia con el figging empezó la semana pasada, de hecho, ni siquiera sabía qué era pero me sorprendió gratamente. Estaba a gatas encima de la cama con los ojos vendados cuando mi Amo Sión me preguntó si no sentía nada diferente, le respondí que no porque realmente sólo noté algo fresquito y tampoco es algo que me esperara. Al cabo de unos minutos empecé a notar una mezcla de calor, escozor y placer tras lo cual se me disparó la libido de repente... fue una sensación extraña. No sabría decir si desagradable y placentera a partes iguales pero el resumen es que me gustó mucho.  

domingo, 5 de febrero de 2017

tres simples normas

!Por fin he podido sacar un rato después de tanto tiempo¡ Me ha resultado complicado decidir sobre qué escribir porque Sión no me ha dicho un tema en concreto así que he decidido explicar nuestro ultimo mes (más o menos).
Decidimos llevar el BDSM un poco más allá de lo meramente sexual pero tampoco queríamos poner demasiadas normas dado que, conociéndome, me agobiaría y no sería un objetivo real para mí así que empezamos con tres cosas:

  • servirle la comida desnuda y preguntarle si podía servirle en algo más
  • vestir siempre con leggins o falda a no ser que me autorizase para lo contrario
  • escribirle siempre que salieses de casa o del trabajo

Viéndolo por escrito parece muy sencillo pero el hecho de salir de casa a la mía es algo casi automático... hasta que al rato recuerdo mi nueva norma pero ya he llegado tarde. Cuando me olvidaba era un poco frustrante porque sabía que no había hecho lo que debía y que me impondría un castigo, yo misma lo había aceptado, sin embargo a veces simplemente no me apetecía. Estaba cansada o agobiada por X motivo y por un lado pensaba que me lo merecía y por otro sentía que tenía derecho a cometer algún error. Supongo que con el tiempo se volverá una rutina y me acostumbraré, incluso puede que llegue a gustarme. Hasta que ese momento llegue me esforzaré en hacerlo mejor porque es mi Amo, porque le quiero y porque él así lo quiere.

"Todo debe tender al buen sentido, pero el camino que lleva a él es resbaladizo y difícil de seguir: apartarse un poco es hundirse. Muchas veces la Razón tiene un sólo sendero por donde avanzar"
Nicolás Boileau.


martes, 3 de enero de 2017

Feliz año nuevo

Amo Sión y su sumisa samara os desean un feliz 2017. Un nuevo año marcado por los latigazos en vuestra piel y por la lujuria en vuestras mentes. Que este año os entre de lleno como un plug anal penetra vuestros enrojecidos culos. Paz, amor e ilimitada perversión.